Julián volvió a tomar su teléfono. Esta vez, la conexión se restableció. Su sueldo apareció, similar al de Elena, pero con una diferencia. Debajo del total, parpadeaba un mensaje en letra cursiva y dorada:
Tomó su taza. El café estaba caliente, oscuro y fuerte. Miró la aplicación una última vez, viendo cómo el dinero ya figuraba como "Disponible" en su cuenta bancaria vinculada.
La es una excelente herramienta para llevar el control de lo que vas a cobrar. Te evita tener que preguntarle a tu jefe a cada rato. Pero recuerda:
Elena giró la pantalla. Allí estaba el desglose, acompañado de un pequeño ícono de una granita de café dorada, indicando que había cumplido sus horas extra.
Julián volvió a tomar su teléfono. Esta vez, la conexión se restableció. Su sueldo apareció, similar al de Elena, pero con una diferencia. Debajo del total, parpadeaba un mensaje en letra cursiva y dorada:
Tomó su taza. El café estaba caliente, oscuro y fuerte. Miró la aplicación una última vez, viendo cómo el dinero ya figuraba como "Disponible" en su cuenta bancaria vinculada.
La es una excelente herramienta para llevar el control de lo que vas a cobrar. Te evita tener que preguntarle a tu jefe a cada rato. Pero recuerda:
Elena giró la pantalla. Allí estaba el desglose, acompañado de un pequeño ícono de una granita de café dorada, indicando que había cumplido sus horas extra.