—¿Qué médicos? —pregunta.
El silencio se instala entre ellos. Hay algo magnético en su presencia. Mo Yeon no sabe si es atractivo o peligroso.
Esa noche, el hospital está tranquilo. Mo Yeon revisa al soldado herido, que ya está fuera de peligro. Al salir de la habitación, Si Jin está allí otra vez. Tiene una botella de agua en la mano.

