Por eso no le gustaba el agua; el agua no está hecha para los dragones. A partir de ese día, Coco no volvió a sentirse mal por ser diferente. En lugar de nadar, se encargaba de llevar a sus hermanos volando sobre su espalda y de calentar los malvaviscos para la cena con su aliento de fuego.
El personaje intenta cambiar su esencia para encajar con sus hermanos. Esto refleja la presión social que sufren muchos niños. El cuento valida la sensación de aislamiento que se siente cuando uno no comparte los intereses del grupo, pero ofrece una resolución esperanzadora: no necesitas forzarte a encajar donde no perteneces; tu tribu o tu verdadera naturaleza te esperan en otro lugar. cuento el cocodrilo que no le gusta el agua
One day, after a particularly embarrassing failed swimming lesson, he does the only thing that feels right: he buys a pair of red boots and decides to embrace his identity as a “land-loving crocodile.” As he climbs a tree to be alone, something extraordinary happens. He begins to feel a strange tickle in his nose... and he sneezes. Not just a normal sneeze, but a powerful burst of flame. Por eso no le gustaba el agua; el